Historia sobre las míticas zapatillas All Star de Converse

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Converse Shoes Rubber Company, empresa de calzado estadounidense, fue fundada en febrero de 1908 por Marquis Mills Converse, en la ciudad de Malden, Massachusetts.

Sus comienzos fueron la fabricación de zapatos de goma para hombres, mujeres y niños, pero no fue hasta 1915 cuando la compañía comenzó a fabricar calzado deportivo. En 1917, se crearon las primeras zapatillas de baloncesto Converse All-Star, compuestas únicamente por goma y tejido. En 1921, un jugador de baloncesto con el nombre de Charles “Chuck” Taylor comenzó a trabajar para Converse, como vendedor y embajador de la marca, promocionando las zapatillas por todo Estados Unidos. Taylor también ayudó a la compañía a mejorar el diseño de las zapatillas, proporcionando mayor flexibilidad y apoyo, además de incorporar el parche característico de la marca en el tobillo. En 1930 Converse decidió incorporar el nombre de Chuck Taylor en el logotipo de Converse All-Star, fue entonces cuando las zapatillas se empezaron a conocer como las “Chuck Taylor” All Star.

Las zapatillas Converse se caracterizan por incluir la insignia de la estrella de la compañía, la suela de goma All Star, la punta redondeada lisa y la tira envolvente.

Converse tampoco se libró de la guerra, durante la Segunda Guerra Mundial, la compañía tuvo que cambiar su fabricación dirigida al público para realizar calzado para el ejército.
En la década de los 60, Converse comenzó a expandir su empresa y abrir más fábricas. Las Converse Chuck Taylor All Star eran usadas por el 90% de los jugadores profesionales y universitarios de baloncesto y a medida que pasaban los años este calzado ganó más popularidad y se convirtió en un favorito de los numerosos grupos urbano y subculturas, mirando hacia la calle, a la cultura urbana, a los artistas, a los músicos y a los skaters, convirtiéndose en la imagen de la rebeldía, de ir a contracorriente.
En la década de los 70 en adelante, los nuevos competidores como Puma, Adidas, Nike y Reebok, que introdujeron nuevos diseños en el mercado deportivo, hicieron que Converse perdiera su monopolio, dejando de ser el calzado oficial de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA), título que habían disfrutado durante muchos años.
En Junio de 2003, Nike pagó 309 millones para hacerse con la dirección de Converse.
Las All Star, con más de un siglo de vida, están de vuelta con la versión más clásica de esta emblemática zapatilla y con el lanzamiento de nuevos modelos quieren potenciar ese carácter individual y personal de Converse.

FUENTE: Reinventando el calzado