Innovación textil: Tejidos para un futuro más sostenible

, , , ,

Desde el origen de la civilización los tejidos naturales han formado parte de las sociedades, utilizando fuentes de origen vegetal, como el algodón o el cáñamo, o animal, como la lana o la seda. Sin embargo, con la revolución industrial comenzó a mecanizarse una industria que hasta ese momento había sido artesanal y se empezaron a introducir nuevos tipos de tejidos que ya no provenían directamente de la naturaleza y que habían sufrido ciertas transformaciones químicas para lograr su obtención.

De esta forma, comenzó a principios del siglo XX un desarrollo que nos ha llevado hasta el día de hoy a una industria textil dominada por las fibras sintéticas como el nylon o el poliéster. Siendo este último, uno de los tejidos más utilizados en la industria textil actual y uno de los más contaminantes a nivel mundial debido a los procesos de manufactura a base de petróleo.

Tejidos del futuro hechos realidad


Desde hace años, la industria textil actual está dando sus primeros pasos para lograr un cambio real en sus procesos de producción aprovechando el desarrollo tecnológico para conseguir nuevos materiales que conlleven el menor impacto para el medio ambiente y, a la vez, que mejore la calidad de vida de las personas involucrados en su producción.

En este sentido, han surgido marcas como Piñatex que ha conseguido crear un tipo de tejido natural, con un aspecto similar al cuero, a partir del uso de las fibras procedentes de las hojas de piña. Su creadora Carmen Hijosa, trabajó durante años en el diseño y manufactura de productos realizados con cuero y decidió dar un paso más allá para investigar y descubrir alternativas al cuero tradicional a través de productos hechos con fibras naturales y 100% veganos.

En su producción se intenta que los impactos sean los mínimos posibles. “Las fibras son extraídas de las hojas durante un proceso llamado decorticación, que es realizado en la propia plantación por la comunidad de agricultores. Además, el producto derivado de este proceso es biomasa que puede ser convertida a su vez en fertilizante orgánico y biogás” explican desde la marca.

Y de las hojas de piña a la cáscara de coco. La empresa 37.5 ha desarrollado una tecnología a partir de la cual han logrado extraer carbón activo de la cáscara de coco creando tejidos con un proceso de secado más rápido y que repelen los malos olores. “Estas partículas usan el calor desprendido por el propio cuerpo para eliminar la humedad. Esto significa que cuanto más caliente está este tejido, más fuerte se vuelve su capacidad de eliminar la humedad y, a la vez, más cómoda se vuelve la prenda” explican en la web de la compañía. Marcas como Adidas o North Face han incluido ya esta tecnología en sus tejidos para la producción de camisetas, forros, guantes, calzado, etc.

Por su parte, la empresa alemana Qmilch ha creado un proceso innovador que posibilita producir tejido con una textura similar a la seda a partir de la leche que ya no sirve para el consumo. Su creadora Anke Domaske y su equipo, tras años de investigación y ensayo-error, lograron reducir la leche a polvo proteínico, hervirlo y, a partir de ahí, comprimirlo para extraer hilos.

Esta fibra procede completamente de fuentes renovables y en su producción no se necesita a penas agua, ya que “para la obtención de un kilo de fibra se necesitan solo cinco minutos y un máximo de dos litros de agua” explican desde la empresa. Además, “las prendas obtenidas son orgánicas, antibacterianas, libres de sustancias nocivas y dermatológicamente testadas” perfectas para las personas con alergias en la piel.

SeaCell™ es otro tejido innovador procedente de fuentes renovables pero esta vez obtenido a partir de un tipo de algas que crecen en los fiordos de Islandia y que solo pueden ser cortadas una vez cada cuatro años para favorecer la regeneración de las mismas en la zona. Para producir el tejido, la compañía SmartfiberAG ha conseguido mezclar este tipo de algas con lyocel, para lograr un tipo de fibra que mantiene las propiedades revitalizantes y antioxidantes de las algas en las propias prendas.

Estas cuatro empresas son un reflejo de la realidad actual en la que poco a poco el consumidor está demandando un cambio hacia un modelo de producción más responsable y consciente.

Por suerte, cada vez es más habitual descubrir compañías que, como éstas, han convertido la sostenibilidad en el centro de su actividad empresarial a través de la investigación y la tecnología con el objetivo de lograr un futuro más verde para la industria textil.

FUENTE: FASHION UNITED

5 marcas de moda locales y sostenibles (bolsos, vaqueros, zapatillas…) que tienes que conocer de cara al otoño 2020

, , ,

A pesar de los retos, hay un nuevo ‘hecho en España’ que no renuncia a lo que es: responsable con sus empleados, ambicioso en la reducción de su huella ecológica y orgullosamente local.

Este tema se publicó en Vogue agosto 2020 (Nº 389).

Cada día es una lucha por la supervivencia. Una batalla que requiere de creatividad, valores firmes y trabajo duro, pero que no puede dejar de ser librada. Es mucho lo que está en juego: un nuevo ‘made in Spain’ con exigente conciencia ambiental. 

1. Canussa

María Cano conoce de cerca esa pelea por dar continuidad a una empresa de moda cuya prioridad no es reducir costes y maximizar beneficios, sino alcanzar un equilibrio en el que la rentabilidad vaya de la mano con la ecología. Su marca, Canussa, nació en 2017. Fabrican accesorios de ‘piel’ vegana —calzado, cinturones reversibles, mochilas y bolsos—, diseños atemporales en los que emplean materiales como poliéster reciclado. Todo, recurriendo a técnicas artesanales de arraigada tradición. “Queremos certificar que nuestra producción se realiza en puestos de trabajo seguros y en condiciones óptimas”, explica Cano. “Nuestros complementos se hacen en Madrid y Alicante por artesanos con amplia experiencia, lo que da como resultado productos de muy alta calidad, pensados para durar”.

Bolsos de poliéster reciclado de alta calidad. 
© Canussa

2. Sidikai

También de la cosecha de 2017 es Sidikai, una marca creada por las hermanas Carlota y Mariana Gramunt que pone el foco en el lujo sostenible con colecciones que no siguen el calendario convencional. Su modelo de negocio está basado, tal como afirman, en “aplicar el proceso creativo no solo a la estética de la pieza, sino también a cuestionar y reformular cada paso de la cadena de valor hacia la economía circular y el empoderamiento social”. La producción local es una parte integral en este planteamiento. “La industria nos ha acostumbrado a que sea normal que una simple camiseta, por ejemplo, viaje miles de kilómetros hasta llegar a nuestra casa. El algodón se produce en China, la confección es en Bangladesh, el centro logístico está en EE.UU y el punto de venta final en una capital europea. Todos esos kilómetros son toneladas de gases invernadero que no vemos, pero que causan un daño irreparable”. Por eso, a la hora de diseñar la cadena de suministros de cada producto, procuran buscar la mejor calidad lo más cerca posible del núcleo de su actividad, que se sitúa en Madrid. Cuando recurren a materias primas procedentes de países lejanos, compensan la huella de carbono invirtiendo en proyectos certificados de reforestación o energías limpias.

Pañuelo de seda de paz (un tipo de seda obtenida sin maltrato animal).
© Sidikai

3. The Nordic Leaves

Aún más reciente es el ejemplo de The Nordic Leaves, la marca catalana fundada en 2018 por Cristina Sopo y Daniel Jordà, que persigue armonizar con la belleza de lo natural. Comercializan prendas de estética minimalista con tejidos como el lino y el algodón ecológicos. Para ellos, la fabricación local tiene sentido en cuanto a la reducción de la contaminación, pero también hay un factor personal. “Mi madre siempre trabajó como modista y costurera para diferentes firmas. Hasta que tuvo que reorientar su carrera, porque el sector estaba cambiando demasiado. Hay grandes profesionales la industria, debemos ponerlos en valor para que puedan seguir desarrollando sus habilidades”, reflexiona Sopo. A ello contribuyen colaborando con talleres en Hospitalet de Llobregat o Igualada. Al igual que con un taller artesano certificado de alpargatas en Elche.

Alpargatas hechas artesanalmente en Elche.
© The Nordic Leaves

4. Flamingos’ Life

En esta ciudad alicantina de gran tradición zapatera tiene precisamente su sede fiscal, sus oficinas y su estructura productiva Flamingos’ life. Creada en 2015 por Carlos García, la marca, que se define como sostenible y vegana, comercializa zapatillas hechas con materiales biodegradables y reciclados (caucho natural, algodón, cáñamo o desechos del maíz). “Ponemos la ética en el centro de nuestras decisiones. Confeccionamos en centros locales y artesanales, garantizando que todos los trabajadores están cubiertos por una seguridad social fuerte, asegurando un sueldo digno y una conciliación con su vida personal”, señala García, para quien la deslocalización genera “esclavitud moderna y una degradación ecológica sin precedentes”.

Zapatillas veganas hechas con materiales biodegradables y reciclados.
© Flamingos’ life

5. Capitán Denim

Una manera de entender la industria que comparten los hermanos José María, Oto y Juan González Arroyo. Ellos son los responsables de transformar en marca, en 2013, la empresa textil fundada por sus padres en 1973, Capitán Denim. La firma produce vaqueros altamente comprometidos con el entorno: han reducido el consumo de agua en un 90% y disminuido las emisiones de CO2 junto con la utilización de químicos. Su centro de operaciones se encuentra en el pueblo albacetense de Madrigueras. “Somos un equipo 50 personas por cuyas manos pasan todos y cada uno de los pantalones que fabricamos”, explica Juan González. “Creemos que la producción local es sinónimo de equilibrio económico, social y medioambiental, algo que se ha evidenciado más durante esta trágica pandemia. Obviamente, tenemos unos costes de producción más elevados, pero los beneficios que revierten en nuestro entorno justifican de sobra dicho sobrecoste. Al final, todo se resume en el sentido común. Si podemos hacer aquí, ¿por qué ir a buscarlo a miles de kilómetros?”.

Vaqueros sostenibles hechos en Madrigueras (Albacete).
© Capitán Denim

FUENTE: VOGUE

6 innovaciones textiles sostenibles que cambiarán la industria de la moda

, ,

Plátano, café, piña, loto, ortiga y cáñamo. Esto que suena como los ingredientes de una lista de compras exóticas son en realidad todos los recursos naturales que pueden convertirse en textiles sostenibles. El ‘Cómo’, se explicará a continuación; el ‘porqué’ debe ser obvio: En vista de la disminución de los recursos, especialmente de fibras naturales de uso intensivo extraídas del algodón, y el impacto ambiental de las fibras a base de petróleo como el acrílico, poliéster, nylon y spandex, todo parece apuntar a que ya es hora para la industria textil de buscar alternativas sostenibles y probar que la producción de textiles y prendas de vestir no tiene que contaminar el medio ambiente. Al contrario. Con esta finalidad, FashionUnited ha encontrado seis interesantes alternativas.

1.Fibras de cáñamo

Una de las fibras naturales más versátiles puede obtenerse a partir de fibras de cáñamo, que son antibacterianas, duraderas y resistentes, y funcionan como un sistema natural de aire acondicionado. Además, el cáñamo es una planta de rápido crecimiento que consume muy poca agua y no requiere herbicidas, pesticidas, fertilizantes sintéticos o semillas transgénicas. “¿Cómo no amar este recurso?”uno se podría preguntar, y también por qué esta súper planta no se ha convertido ya en el estándar en el procesamiento de textiles.

2.Fibras de ortiga

La ortiga común, Urtica dioica, es una planta ampliamente utilizada que es fácil de cultivar. Para la producción de las fibras, las ortigas se cosechan en el verano y los tallos se secan bien. Esto elimina que la fibra sufra picaduras. Después del secado, los tallos se rompen para separar las partes leñosas. Entonces, la planta es cepillada para separar las fibras. Después de eso, las fibras se hilan húmedas y luego se secan. Al enlazarlas, aumenta su resistencia al desgarro.

3.Fibra de café molido

La mayoría de los bebedores de café simplemente tiran los residuos del grano después de preparar su bebida. Sin embargo, esta es una materia prima importante que se puede ser reutilizada. La tecnología textil taiwanesa de Singtex combina el polvo de café procesado post-patentado con polímero para crear lotes maestros antes de convertirlos en hilo. La hebra resultante es multifuncional y se puede utilizar en una variedad de productos, desde productos para exteriores hasta equipamiento deportivo o artículos del hogar utilizados todos los días.

4.Fibra de piña Piñatex

Aunque la idea puede sonar increíble, hay una alternativa vegana al cuero, que está hecha de hojas de piña. Ananas Anam, con sede en Londres, ha desarrollado un textil natural, conocido como Piñatex, que es notablemente similar al cuero. El tejido revolucionario está hecho de fibras de hoja de piña, un subproducto de la cosecha de piña en Filipinas. Durante un proceso llamado decorticación, las fibras se extraen de las hojas. Las fibras se someten entonces a un proceso industrial para convertirse en un textil no tejido, que es la base de Piñatex. Un subproducto derivado del proceso de fabricación es la biomasa, que se convierte en fertilizante orgánico o biogás y es utilizada por las comunidades agrícolas, cerrando así el ciclo de producción del material.

5.Fibra de banano

La fibra de banano es una de las fibras naturales más fuertes del mundo. Se hace del vástago del árbol de plátano y es increíblemente durable y biodegradable. La fibra consiste en tejido celular de pared gruesa, unida entre sí por gomas naturales y está compuesta principalmente de celulosa, hemicelulosas y lignina. La fibra de banano es similar a la fibra de bambú natural, pero se dice que su capacidad de giro, finura y resistencia a la tracción son mejores. La fibra del plátano se puede utilizar para hacer un número de diversos tejidos con diversos pesos y gruesos, basados en qué parte del vástago del plátano se extrajo la fibra.

6. Fibras de loto

El uso de fibras de loto y tejidos puede sonar exótico para las culturas occidentales, pero en países como Tailandia y Myanmar, por ejemplo, las fibras de loto se han utilizado para prendas especiales durante siglos. No es de extrañarse, porque del proceso de fabricación se obtiene una tela de lujo que da la sensación de ser una mezcla de seda y lino en bruto que también es resistente a las manchas, ligero, suave, sedoso y extremadamente transpirable. ‘¿cómo no amar este recurso?’ uno puede preguntarse de nuevo. En este caso, es el proceso de fabricación complicado y largo, y ese es el obstáculo más grande para usar fibras de loto.

Después de cosechar los tallos de loto, estos se cortan a lo largo para extraer las delgadas fibras. Esto debe hacerse en un periodo de tres días de cosecha, para obtener los mejores resultados. Así, las fibras son obtenidas, lavadas y puestas a secar antes de hilarlas a mano en telares tradicionales. La calidad de la tela de loto es de tal calidad que ha sido considerada para el uso comercial. Hero’s Fashion, con base en Jaipur, India, ya marca varios clientes con sus camisas hechas a base de tela de loto.

Todavía falta ver hacia el futuro y encontrar la manera de comercializar estos seis productos de manera viable y adecuada para la producción masiva. Las fibras de cáñamo, café y ortigas son las que tienen mayor potencial para el mercado masivo, mientras que las telas hechas de loto y piña parecen interesarle más al mercado de lujo.

Fotos: Coffe ground fibres /Singtex Industrial CO. LTD.; hemp jacket/Patagonia website; Netl products via tumblr; coffee fabrics/ Singtex Industrial CO. LTD.; Piñatex; products made of banana fibres/ Green Banana Paper; lotus fabrics by Samatoa Lotus Textiles

Fuente: Fashion United

Story mfg., la marca de moda sostenible que ha enamorado a Gigi Hadid y Hailey Bieber

,

Así es la marca de moda sostenible que marcará tendencia en el mundo pospandemia

¿Saldremos de la pandemia como una sociedad más responsable en lo que al consumo se refiere? Si nos atenemos a la popularidad de la marca de moda sostenible Story mfg., que no para de crecer, parece que sí. La firma unisex, fundada en 2013 por Saeed y Katy Al-Bubeyi (antigua analista de tendencias de WGSN) ha visto aumentar las ventas de sus famosas camisetas tie-dye y sus vestidos bordados a mano en un 200% desde que empezara el confinamiento el pasado mes de marzo en el Reino Unido. Esto representa, según los diseñadores, un cambio claro en la mentalidad de los consumidores.

No son malas cifras para una marca que comenzó como un proyecto secundario para sus fundadores, interesados desde el principio en incorporar prácticas respetuosas con el medioambiente y una clara vocación social en su modelo de negocio. “Hay cierto interés por parte de la gente en este tipo de prácticas, ligadas a la sostenibilidad y a estar más en sintonía con la naturaleza”, nos cuenta Saeed. De hecho, el propio nombre de la marca, Story mfg., representa el deseo de sus fundadores de contar una historia (Story) a través de sus prendas, en la que “mfg.” hace referencia al proceso de manufactura de las mismas. 

© Cortesía de Story mfg.

“Nos interesa mucho la manera en que producimos nuestros diseños y todo el equipo de personas que hay detrás”, apunta Katy. Las prendas de Story mfg. se confeccionan de forma artesanal en India y Tailandia utilizando tejidos naturales y orgánicos, algo que ha llamado la atención muy positivamente de personalidades como Gigi Hadid o Hailey Bieber.

A continuación, te traemos una entrevista con Saeed y Katy Al-Bubeyi donde los diseñadores nos cuentan qué prácticas sostenibles tienen el potencial de cambiar el mundo de la moda tal y como lo conocemos.

© Cortesía de Story mfg.

¿Cómo nace Story mfg.?

Katy: Cuando empezamos, por no tener no teníamos ni la intención de establecernos como marca. Yo me dedicaba a analizar y predecir tendencias en WGSN y me di cuenta de que había un sinfín de tejidos, tipos de hilo e ideas sostenibles que nunca llegaban a las tiendas, así que nos planteamos hacerlo nosotros. Story mfg. nació como un proyecto secundario para ambos. Nunca nos imaginamos que acabaríamos fundando una marca y diseñando colecciones enteras.

¿Cuáles son esas ideas sostenibles que habéis llevado a la práctica?

Saeed: Para empezar, nos aseguramos de que la gente que trabaja con nosotros pueda tener unas condiciones de vida dignas, que se le pague un sueldo decente y haya un buen ambiente de trabajo. Respecto a la sostenibilidad, nos encargamos de que todo el proceso tenga un impacto sostenible positivo. Utilizamos tintes naturales para cuidar del medioambiente y los tejidos y tipos de algodón que seleccionamos son siempre biodegradables

Continuar leyendo en VOGUE