Los zapatos de primavera-verano 2021 que serán tendencia

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Los zapatos de primavera-verano 2021 se caracterizan especialmente por su comodidad: de los diseños planos con plataforma –las flatforms, inspiradas en los 90 o en clave artesanal– a la reinterpretación más confortable de las chanclas de toda la vida –las chunky flip flops, bautizadas así por su suela gruesa–, pasando por las versiones sofisticadas de las slippers o zapatillas para estar en casa –con las furry slides a la cabeza–, está claro que las tendencias de la próxima temporada en materia de calzado también reflejan ese viraje generalizado hacia el confort. Una macrotendencia que también se deja entrever en la continuación de la apuesta por los kitten heels, el tacón más sensato por el que abogan Raf Simons y Miuccia Prada; en la ubicuidad de las bailarinas –mezcladas con gorras, como propone Hedi Slimane en Celine– o la consolidación de los zuecos, el calzado nicho preferido de las expertas en moda que va más allá de los diseños tradicionales.  

Pero también hay espacio para las sandalias que triunfan verano tras verano, las de vocación artesanal, y para ciertas novedades como las de dedo de múltiples tiras que se complican hasta dar con las del debut de Matthew Williams en Givenchy, un diseño que divide en tres secciones los dedos del pie y que viene acompañado de unos calcetines ad hoc. Los salones de vocación clásica con tobillera y los modelos con apliques de eslabones, un detalle que viene de la temporada anterior, también están incluidos en este resumen (visual) de todos los zapatos de primavera-verano 2021 que serán tendencia.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Givenchy, Balenciaga, Gabriela Hearst, Molly Goddard, Coach, Proenza Schouler, Rosetta Getty y Celine.
© Gorunway.com

Los ‘slippers’ o zapatillas de estar en casa

No importa si tienen la silueta de las clásicas slides –como en el caso de Givenchy– o si llegan en forma de babucha y sucedáneos, las sandalias más cómodas y de tendencia de la temporada son, consecuencia de la pandemia, una versión sofisticada de los slippers o zapatillas de estar en casa. Ya sean de acabado furry como en Balenciaga, Celine, Molly Goddard  o Coach; de tejido trenzado como en Rosetta Getty y Gabriela Hearst o acolchadas como en Proenza Schouler, la clave está en su textura.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Altuzarra, Tod’s, Ulla Johnson, Versace, Gabriela Hearst y Simone Rocha. © Gorunway.com

Las ‘flatforms’

Tan cómodas como unas sandalias planas pero con varios centímetros de altura gracias a la plataforma, las flatforms serán las sandalias más buscadas de la primavera gracias a su comodidad y a su capacidad para estilizar la silueta. Encontrarás diseños de inspiración artesanal como en Altuzarra, Tod’s, Ulla Johnson y Gabriela Hearst; o muy noventeras como las de Versace y Simone Rocha –con eslabones o apliques de perlas respectivamente–. 

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Baum und Pferdgarten, Sportmax, Acne Studios, Givenchy y Khaite. © Gorunway.com

Las sandalias de dedo

A pesar de tratarse de la temporada más calurosa del año, no son pocas las firmas que han apostado por nuevas versiones sofisticadas de las sandalias de dedo llevadas sobre medias o calcetines. La clave de su reinvención, sin embargo, está en las tiras que rodean el pie: clásicas y atadas al tobillo como en Baum und Pferdgarten y Sportmax; con doble tira como las de Acne Studios; con triple tira pero, en este caso, recogiendo todos los dedos del pie como las de Givenchy o, simplemente, sobre los dedos y el empeine como las de Khaite.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Marina Moscone, Simone Rocha, Rag & Bone, Celine y Dior. © Gorunway.com

Las bailarinas

No solo de sandalias vive la temporada de primavera-verano: con permiso de los mocasines y de algunos diseños de cordones, las bailarinas son el zapato cerrado más deseado de la próxima estación. Además de la opción clásica de piel que propone Hedi Slimane para Celine –los estilismos son la clave para renovarlas–, existen otras versiones más sofisticadas: del modelo calado de Dior a las rosas satinadas e inspiradas en el ballet de Simone Rocha y Rag & Bone, pasando por las de apliques de Marina Moscone.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Simon Miller, Molly Goddard, Stella McCartney, Rag & Bone, Hermès y Bally. © Gorunway.com

Los zuecos

Lleva varias temporadas siendo una de las tendencias nicho en materia de calzado que más triunfa entre las expertas en moda así que no es de extrañar que los zuecos estén entre los zapatos de la primavera. Ahora bien, sin olvidar las opciones más tradicionales de cuero y ante con remaches vistas en Rag & Bone, Hermès, Bally y Stella McCartney; la gran novedad son las versiones tipo flatform de Simon Miller y Molly Goddard.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Miu Miu, Victoria Beckham, Prada, Tod’s, Valentino y Versace. © Gorunway.com

Los ‘kitten heels’

Los kitten heels que triunfaron sobre las pasarelas del otoño regresan en primavera en su faceta más estival gracias a originales diseños tipo mule de tonalidades vibrantes. Además de la nueva versión de las míticas Rockstud de Valentino, caben destacar el diseño de nylon con silueta dieciochesca de Prada, los que son un híbrido de unas zapatillas de fútbol de Miu Miu, los de eslabones de Victoria Beckham, los de piel arrugada de Versace o los de efecto cocodrilo con tacón transparente de Tod’s.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Coperni, Kenzo, Jacquemus y Stella McCartney. © Gorunway.com

Las ‘chunky flip flops’

Otro alegato a la comodidad son las chanclas con suela gruesa de la primavera, un diseño que hemos bautizado como chunky flip flops. Ya sean noventeras y con plataforma como en Coperni, con tiras de piel como en Jacquemus, de goma como en Kenzo o más clásicas como las de Stella McCartney, los estilismos sobre la pasarela sugieren que también las llevarás fuera del entorno de playa.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Altuzarra, Dior, Alberta Ferretti, Rosetta Getty y Nanushka. © Gorunway.com

Las sandalias artesanales

Las sandalias de vocación artesanal son otra de las grandes tendencias en calzado de la temporada. Sin dejar de lado su común denominador, siempre hechas en materiales naturales y de tejido trenzado, las siluetas varían de las babuchas de Nanushka a las slides de Rosetta Getty, pasando por las flatforms de Altuzarra o las planas con tiras de Dior y Alberta Ferretti.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Max Mara, Nina Ricci, Jacquemus, Vivienne Westwood y Dries Van Noten. © Gorunway.com

Los salones con tobillera

Aunque la temporada está marcada por el calzado cómodo, no podía faltar un pequeño guiño a los salones clásicos. Ante la duda sobre en qué zapato de tacón invertir esta primavera, te resolvemos las dudas: que sean con tobillera. Aunque Jacquemus y Nina Ricci proponen versiones de puntera fina y en blanco prístino, también existen las bicolor de Dries Van Noten, las negras y con tobillera triple de Max Mara o las rojas y de punta redondeada tipo Dorothy de Vivienne Westwood.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Victoria Beckham, Tom Ford, Versace y Givenchy. © Gorunway.com

Los diseños con eslabones

Si pensabas que los apliques de cadenas y eslabones eran flor de un día, ya te informamos de que seguirán estando presentes durante la primavera 2021. Y lo harán sobre altísimos mules como en Victoria Beckham, sobre sandalias con tobillera como en Tom Ford, sobre diseños con plataforma de aires 90s como en Versace o haciendo las veces de tira sobre el empeine como en los salones de Givenchy.

FUENTE: VOGUE

De la mochila de Louis Vuitton a la de Chanel: los nuevos bolsos de lujo se llevan a la espalda

La nueva normalidad pide dar prioridad a la comodidad, pero eso no significa que los bolsos pierdan protagonismo. Esta temporada llega el turno de las mochilas ‘it’

Es cierto que los bolsos no viven en estos tiempos su época de mayor esplendor. Y es que con salidas escasas y rápidas como una única fuente de exhibición, todo podría indicar que su momento ha pasado. Sin embargo, aun con todo en su contra, la necesidad de transportar bártulos varios (incluidos gel, mascarillas y demás) sigue siendo -si bien no tan ilusionante como de costumbre- tan real como hasta la fecha.

Todo esto, unido al hecho de que la nueva normalidad ha traído consigo una serie de cambios de paradigma -sí, nos referimos al auge de la comodidad y la utilidad frente a la estética– ha propiciado el caldo de cultivo perfecto para que, lejos de desaparecer, los bolsos más icónicos de todos los tiempos hayan encontrado una nueva forma de continuar siendo auténticos objetos de deseo.

Nos referimos con ello al auge de las mochilas y, en concreto, a las mochilas de lujo. Porque si en el podio de los it bags podemos encontrarnos con referencias tan universales como el Chanel 2.55, el Kelly de Hermès o los Monogram de Louis Vuitton, lo mismo puede ocurrir si lo que buscamos es una opción con dos asas que echarnos a la espalda. Porque todos y cada uno de estos modelos cuentan ya con su propia versión hecha mochila y, la verdad, no se nos ocurre mejor forma de combinar lo mejor de dos mundos.

Así, a clásicos atemporales como los ya mencionados, se unen además otros nuevos iconos como el Faye de Chloé o incluso los bolsos de nylon de Prada. Todos ellos, como ocurre con los anteriores, respetan el diseño original de sus primos hermanos los bolsos (o al menos reproducen detalles clave que nos invitan a asociarlos) pero suben la apuesta incluyendo ese toque extra de comodidad que brindan las dos asas.

Y lo mejor es que aunque en estos tiempos que corren resultan una alternativa perfecta para esas pequeñas escapadas caseras, todo indica que su adaptación a la normalidad una vez que todo pase será tan orgánica como estética. No en vano, prescriptoras de estilo como Marie von Behrens o Lucy Williams ya demostraron en su momento que las mochilas de lujo pueden ser el mejor complemento para elevar nuestros looks más casual o para acompañarnos en esos viajes en los que lo necesitamos todo con nosotras en todo momento, pero no queremos caer en el look turista. Todo, con el upgrade de originalidad que implica decantarse por una de estas versiones. ¿Se puede pedir más?

Mochila Palm Springs de Louis Vuitton

Teniendo en cuenta que Louis Vuitton nació como una firma de baúles de viaje, no sorprende que precisamente el equipaje siga siendo uno de sus fuertes. Su mochila Palm Springs es el ejemplo más claro de ello, ya que además de resultar extremadamente práctica y resistente, su estampado monogram la hace competir en protagonismo con cualquiera de los bolsos de la firma.

© Cortesía de Louis Vuitton

Mochila Faye de Chloé

Y si bien ya hemos hablado en ocasiones anteriores del calado del bolso Faye de Chloé en la cultura pop de las últimas décadas, su versión en mochila es capaz de interpretar lo mejor de su diseño adaptándolo a las necesidades del día a día. O, dicho de otra forma: prepárate para no querer salir sin ella.

© Cortesía de Chloé

Mochila Kelly de Hermès

Hablar de Hermès es hacerlo de la excelencia en marroquinería y, al igual que ocurre con sus bolsos, sus mochilas son probablemente unas de las más lujosas del mundo. El modelo Kelly reproduce el cierre con solapas de otros iconos de la firma y, sobre todo, se erige como una apuesta atemporal capaz de sobrevivir a tendencias al más puro estilo del Kelly.

© Cortesía de Farfetch

Mochila Chanel

Su acabado guateado y sus asas de cadena remiten inevitablemente al clásico 2.55, sin embargo, su diseño es perfecto tanto para llevar a la espalda, como para colgarla del hombro al estilo de nuestros años escolares y, además, existen un sinfín de variaciones vintage del concepto entre las que elegir.

© Cortesía de Reebonz

Pata de gallo: cómo y quién hizo que este estampado se volviera un clásico siempre en tendencia

Siempre de moda, el clásico estampado se recicla cada temporada para acompañarnos en nuestros estilismos más versátiles. Amamos las piezas en blanco y negro pero celebramos los colores que renuevan el tejido que todas queremos usar. En prendas protagonistas o en complementos que destacan nuestro estilo, sí a todo. ¿Qué hizo de este sello simétrico un ícono y cómo lo usamos en modo 2020? ¡Toma nota!

La pata de gallo o pied de poule es una trama que se caracteriza por la repetición simétrica de figuras abstractas de cuatro puntas que se asemeja a la pisada de un gallo, así de simple. Su historia comienza en la factura de los tradiciones tejidos de lana escoceses pero la aristocracia inglesa fue la encargada de popularizarlo. El Príncipe de Gales, hijo de la Reina Victoria, adoptó este tejido transformándolo en sinónimo de la elegancia masculina del siglo XIX. También el Duque de Windsor, conocido como el fashionista de la realeza, lo sumó a su extravagante vestidor en los 30s.

¿Cómo llegó al armario de las mujeres?

Claro que de la mano de la rupturista Cocó Chanel en los dorados años 20 y luego formando parte de la propuesta de Christian Dior en los 50s. Y así, los tejidos de identidad escocesa, comenzaron su trayectoria en la moda femenina transformando la sastrería en las piezas del nuevo lujo.

En la década de los sesenta, la revolución de la moda también habló en pied de poule. El tejido se adaptó a los equipos a go gó combinando suéteres con minifaldas y botas y se ganó un espacio en la bohemia de época. En los setentas fueron las francesas las que presumieron esta trama en ítems básicos que siguen su vigencia hasta el día de hoy.

Pero hablemos de la icónica Lady Di, llevó esta trama en los años ochenta como nadie y le dio el impulso necesario para ser un clásico de la elegancia sin límites de uso o edad. ¿Cómo transformar un equipo básico en blanco y negro en un statement de moda? Diana nos da cátedra con este ejemplo.

¿Cómo lo usamos hoy?

Las pasarelas dieron su veredicto y el tejido de pata de gallo protagonizó las propuestas más candentes de las semanas de la moda. Balmain, con Olivier Rousteing en la dirección creativa, nos recordó que una chaqueta en blanco y negro mezclada con denim puede ser la clave de un equipo apto oficina y por qué no, también apto after office¿Un dato? El cinturón es tu aliado, siempre.

¡A Cocó Chanel seguro le gusta esto!

Más Chanel no se consigue, este equipo es tan tradicional como fabuloso y Virginie Viard lo sabe. La propuesta otoñal de la casa francesa nos invitó a revalorizar los básicos de toda la vida y las piezas en pata de gallo no pueden faltar. Y no lo vamos a negar, a Karl Lagerfeld también le gusta esto.

En versión XL según Gucci

Una monoprenda ajustada por un lazo y realizada en tejido de pata de gallo puede funcionar, pero si el sello es XL te ganas tu lugar en el estrellato del street style y de eso se encarga Alessandro Michelle desde el podio más alto de la etiqueta italiana. Un dato: el shabot también está en tendencia.

Más es definitivamente ¡mejor!

Un traje puede ser nuestra fórmula perfecta, ¿pero qué pasa si salimos de la zona de confort y nos jugamos por una trama protagonista? Nada puede fallar y menos si nos accesorizamos para la ocasión. Sí a jugar con la paleta de colores en versión pata de gallo, elegí la que va con vos.

El abrigo que combina con todo y es para todas

¡Larguísimos! Así se usan los abrigos, cómodos y multifuncionales. El tejido de pata de gallo con sello maxi lo personaliza pero no deja de ser un básico que combina con todo nuestro vestidor, esa es la magia del blanco y negro.

Cuando un complemento marca la diferencia

Este bolso no solo descontractura un equipo bicolor si no que además la contraposición de tramas lo hace aún más sensacional. Es la prueba perfecta de cómo muchas veces un complemento es el look.

El patrón pata de gallo también es apto oficina

Las faldas tubo volvieron con todo, son ideales para combinarlas con nuestras blusas preferidas o los suéteres más comfy de nuestro clóset otoñal. ¿Pero si la versión es en pata de gallo con sellos XXS? No vemos la hora de sumarla a nuestros estilismos, de eso estamos seguras.

¡Cómo decirle que no!

Imaginemos un equipo en total black, cómodo, funcional y accesible, ¡divino! Pero recordemos que nuestro look habla, dice quiénes somos, nos relata. Entonces que diga lo mejor, ese outfit comodín, ese que nos salva en todas, puede ser muy personal con un complemento estrella. Por ejemplo, unos zapatos con esta clásica trama, ¿logró enamorarnos a primera vista? Afirmativo.

Los clásicos siempre son bienvenidos, pero lo mejor de ellos es que nos acompañan a seguir contando nuestra historia y eso siempre estará en tendencia.

FUENTE: VOGUE

“Bienvenido Mr. Berlanga”

Luis García-Berlanga, además de periodista y director de cine era un erotómano y fetichista confeso de los zapatos de tacón aguja.

A través del Museo del Calzado de Elda tuvimos el privilegio de conocerle y colaborar juntos en dos proyectos ilusionantes. Uno que continúa, que es el premio a la Mejor Calzada de España (que patrocinamos del año 1999 al 2005) y el Premio periodístico sobre el Zapato Femenino, que nuestra empresa apadrinó desde su inicio en 1998 hasta el 2008, que dejó de convocarse. Un premio que nunca debió de desaparecer y que pertenece a una de nuestras acciones de Responsabilidad Social Corporativa.

Nuestros dirigentes no supieron ver que les correspondía recoger el testigo y no depender de manos privadas, ni ver al premio como una repercusión mediática y no como un gasto superfluo. De haber continuado este certamen tendría hoy nuestra industria zapatera mayor exposición pública, como en su día logró adquirir. 

Es por esto que queremos rendirle hoy tributo a Luis y recordar el trabajo tan altruista que ha realizado para nuestra ciudad. 

Y para quienes no lo conozcáis os contaremos un poco sobre su vida:

Luis García-Berlanga Martí nació en Valencia el 12 de junio de 1921.

Debutó como director en 1951 con la película Esa pareja feliz, en la que colaboraba con Juan Antonio Bardem. Junto a éste, se lo considera uno de los renovadores del cine español de posguerra. Entre sus películas más destacadas nuestras preferidas son “La vaquilla” y la trilogía “La escopeta nacional”, nos partimos de risa.

En 2008, él depositó en la Caja 1.034 de las Letras del Instituto Cervantes de la calle Alcalá un sobre donde contenía un secreto, el cual pidió que no se revelase hasta el 12 de junio de este año, cuando se cumpliera el centenario de su nacimiento.

Apostamos que contiene algún guion berlanguiano.

¡¿Qué se te habrá ocurrido Luis?!

de izquierda a derecha: Luis García Berlanga, Joaquín Planelles Guarinos y Concha Velasco.
Luis García Berlanga y Joaquín Planelles Rico.
Cartel Concurso Periodístico 2007.


Los zapatos de primavera-verano 2021 que serán tendencia

Los zapatos de primavera-verano 2021 se caracterizan especialmente por su comodidad: de los diseños planos con plataforma –las flatforms, inspiradas en los 90 o en clave artesanal– a la reinterpretación más confortable de las chanclas de toda la vida –las chunky flip flops, bautizadas así por su suela gruesa–, pasando por las versiones sofisticadas de las slippers o zapatillas para estar en casa –con las furry slides a la cabeza–, está claro que las tendencias de la próxima temporada en materia de calzado también reflejan ese viraje generalizado hacia el confort. Una macrotendencia que también se deja entrever en la continuación de la apuesta por los kitten heels, el tacón más sensato por el que abogan Raf Simons y Miuccia Prada; en la ubicuidad de las bailarinas –mezcladas con gorras, como propone Hedi Slimane en Celine– o la consolidación de los zuecos, el calzado nicho preferido de las expertas en moda que va más allá de los diseños tradicionales.  

Pero también hay espacio para las sandalias que triunfan verano tras verano, las de vocación artesanal, y para ciertas novedades como las de dedo de múltiples tiras que se complican hasta dar con las del debut de Matthew Williams en Givenchy, un diseño que divide en tres secciones los dedos del pie y que viene acompañado de unos calcetines ad hoc. Los salones de vocación clásica con tobillera y los modelos con apliques de eslabones, un detalle que viene de la temporada anterior, también están incluidos en este resumen (visual) de todos los zapatos de primavera-verano 2021 que serán tendencia.

Los ‘slippers’ o zapatillas de estar en casa

No importa si tienen la silueta de las clásicas slides –como en el caso de Givenchy– o si llegan en forma de babucha y sucedáneos, las sandalias más cómodas y de tendencia de la temporada son, consecuencia de la pandemia, una versión sofisticada de los slippers o zapatillas de estar en casa. Ya sean de acabado furry como en Balenciaga, Celine, Molly Goddard  o Coach; de tejido trenzado como en Rosetta Getty y Gabriela Hearst o acolchadas como en Proenza Schouler, la clave está en su textura.


De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Givenchy, Balenciaga, Gabriela Hearst, Molly Goddard, Coach, Proenza Schouler, Rosetta Getty y Celine.
© Gorunway.com

Las ‘flatforms’

Tan cómodas como unas sandalias planas pero con varios centímetros de altura gracias a la plataforma, las flatforms serán las sandalias más buscadas de la primavera gracias a su comodidad y a su capacidad para estilizar la silueta. Encontrarás diseños de inspiración artesanal como en Altuzarra, Tod’s, Ulla Johnson y Gabriela Hearst; o muy noventeras como las de Versace y Simone Rocha –con eslabones o apliques de perlas respectivamente–. 

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Altuzarra, Tod’s, Ulla Johnson, Versace, Gabriela Hearst y Simone Rocha.
© Gorunway.com

Las sandalias de dedo

A pesar de tratarse de la temporada más calurosa del año, no son pocas las firmas que han apostado por nuevas versiones sofisticadas de las sandalias de dedo llevadas sobre medias o calcetines. La clave de su reinvención, sin embargo, está en las tiras que rodean el pie: clásicas y atadas al tobillo como en Baum und Pferdgarten y Sportmax; con doble tira como las de Acne Studios; con triple tira pero, en este caso, recogiendo todos los dedos del pie como las de Givenchy o, simplemente, sobre los dedos y el empeine como las de Khaite.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Baum und Pferdgarten, Sportmax, Acne Studios, Givenchy y Khaite.
© Gorunway.com

Las bailarinas

No solo de sandalias vive la temporada de primavera-verano: con permiso de los mocasines y de algunos diseños de cordones, las bailarinas son el zapato cerrado más deseado de la próxima estación. Además de la opción clásica de piel que propone Hedi Slimane para Celine –los estilismos son la clave para renovarlas–, existen otras versiones más sofisticadas: del modelo calado de Dior a las rosas satinadas e inspiradas en el ballet de Simone Rocha y Rag & Bone, pasando por las de apliques de Marina Moscone.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Marina Moscone, Simone Rocha, Rag & Bone, Celine y Dior.
© Gorunway.com

Los zuecos

Lleva varias temporadas siendo una de las tendencias nicho en materia de calzado que más triunfa entre las expertas en moda así que no es de extrañar que los zuecos estén entre los zapatos de la primavera. Ahora bien, sin olvidar las opciones más tradicionales de cuero y ante con remaches vistas en Rag & Bone, Hermès, Bally y Stella McCartney; la gran novedad son las versiones tipo flatform de Simon Miller y Molly Goddard.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Simon Miller, Molly Goddard, Stella McCartney, Rag & Bone, Hermès y Bally.
© Gorunway.com

Los ‘kitten heels’

Los kitten heels que triunfaron sobre las pasarelas del otoño regresan en primavera en su faceta más estival gracias a originales diseños tipo mule de tonalidades vibrantes. Además de la nueva versión de las míticas Rockstud de Valentino, caben destacar el diseño de nylon con silueta dieciochesca de Prada, los que son un híbrido de unas zapatillas de fútbol de Miu Miu, los de eslabones de Victoria Beckham, los de piel arrugada de Versace o los de efecto cocodrilo con tacón transparente de Tod’s.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Miu Miu, Victoria Beckham, Prada, Tod’s, Valentino y Versace.
© Gorunway.com

Las ‘chunky flip flops’

Otro alegato a la comodidad son las chanclas con suela gruesa de la primavera, un diseño que hemos bautizado como chunky flip flops. Ya sean noventeras y con plataforma como en Coperni, con tiras de piel como en Jacquemus, de goma como en Kenzo o más clásicas como las de Stella McCartney, los estilismos sobre la pasarela sugieren que también las llevarás fuera del entorno de playa.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Coperni, Kenzo, Jacquemus y Stella McCartney.
© Gorunway.com

Las sandalias artesanales

Las sandalias de vocación artesanal son otra de las grandes tendencias en calzado de la temporada. Sin dejar de lado su común denominador, siempre hechas en materiales naturales y de tejido trenzado, las siluetas varían de las babuchas de Nanushka a las slides de Rosetta Getty, pasando por las flatforms de Altuzarra o las planas con tiras de Dior y Alberta Ferretti.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Altuzarra, Dior, Alberta Ferretti, Rosetta Getty y Nanushka.
© Gorunway.com

Los salones con tobillera

Aunque la temporada está marcada por el calzado cómodo, no podía faltar un pequeño guiño a los salones clásicos. Ante la duda sobre en qué zapato de tacón invertir esta primavera, te resolvemos las dudas: que sean con tobillera. Aunque Jacquemus y Nina Ricci proponen versiones de puntera fina y en blanco prístino, también existen las bicolor de Dries Van Noten, las negras y con tobillera triple de Max Mara o las rojas y de punta redondeada tipo Dorothy de Vivienne Westwood.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Max Mara, Nina Ricci, Jacquemus, Vivienne Westwood y Dries Van Noten.
© Gorunway.com

Los diseños con eslabones

Si pensabas que los apliques de cadenas y eslabones eran flor de un día, ya te informamos de que seguirán estando presentes durante la primavera 2021. Y lo harán sobre altísimos mules como en Victoria Beckham, sobre sandalias con tobillera como en Tom Ford, sobre diseños con plataforma de aires 90s como en Versace o haciendo las veces de tira sobre el empeine como en los salones de Givenchy.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Victoria Beckham, Tom Ford, Versace y Givenchy.
© Gorunway.com

FUENTE: VOGUE