¿Conoces todos los tipos de plásticos reciclados que existen?

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Seguramente habrás oído hablar del PET o del PVC, pero hoy te nombraremos muchos otros que te sorprenderán o que no sabías que existían.

Los plásticos comerciales, para su separación y reciclaje, se clasifican del 1 al 7, indicado en la parte inferior de cada objeto. Esto nos permite identificar, separar y maximizar el número de veces que los plásticos son reciclados.

Los plásticos tienen muchas más diferencias de las que imaginamos, no solo varían sus nombres, sino cómo se producen o cómo deben ser utilizados.

Tienen diferentes formas de clasificación. Una de ellas es según su monómero base en naturales y sintéticos. Los primeros son de origen natural, como el caucho, la celulosa o el celofán y tienen derivados como la goma o la ebonita. Los otros son elaborados por el hombre y, habitualmente, derivan del petróleo.

También según su actitud frente al calor, termoplásticos (se derriten con calor, pero se vuelven duros al enfriarse) o termoestables (una vez fundidos no pueden volver a fundirse, como barnices, pegamentos, resinas para mangos o asas).

Por último, pueden dividirse según su estructura: semicristalinos, cristalizables, comodities y amorfos.

Ahora sí, ¿cuáles son la ventajas y desventajas del plástico?

Ya sabemos bien que como punto positivo son de baja densidad, moldeables, no corrosivos, aislantes, versátiles y muy resistentes. Pero, ¿a qué costo estamos utilizando estos materiales que nos traen más consecuencias que ventajas? Tienen un alto índice de contaminación, no son combinables entre sí, el reciclado es relativo ya que no puede ser reutilizado para el consumo humano, además es un proceso caro. Muchos de estos plásticos tardan años en desaparecer y además consumen muchísimo espacio.

Ahora te mostraremos algunos de los plásticos más conocidos y otros que no sabías que existían ¿quierés saber cuán fácil o viable es el proceso de reciclado de esos plásticos? Presta atención.

Empezamos por el famoso PET.

#PET

Polietileno Tereftalato, resina de plástico fuerte y ligero y forma de poliéster que se asemeja a cristal en la claridad.

El PET es fácil de almacenar, transportar y limpiar, sus botellas y envases se acomodan a los estilos de vida activos y a las nuevas corrientes de restauración y alimentación.

Este plástico se utiliza comúnmente en el envasado de alimentos debido a sus propiedades de barrera contra el vapor de agua, ácidos diluidos, gases, aceites y alcoholes. Es resistente a la rotura, ligeramente flexible y fácil de reciclar.

El PET es el plástico más reciclado del mundo. La infraestructura del reciclado del PET está bien establecida, desde la recogida y separación hasta los procedimientos adicionales y su uso final. El PET puede ser reciclado múltiples veces, pero para uso alimentario solo se permite un 1er nivel de reciclaje, pasado este nivel se utiliza para una amplia variedad de productos finales como: fibra, fibra de relleno textil, correas, y botellas y envases para usos no alimentarios como detergentes y productos fitosanitarios.

El reciclaje del PET tiene múltiples ventajas y consecuencias.
– Conservación de las materias prima – reduce la necesidad de materia prima petroquímica virgen.
– Conversión de PET reciclado (rPET) en un equivalente virgen – menos energía.
– Menor uso de energía – menos emisiones de gases de efecto invernadero (CO2)

NIVEL DE RECICLADO: FÁCIL
Botellas de bebidas, tarros de comida, fibras de ropa y de alfombras, algunos botes de champú y colutorios.

#HDPE

El Polietileno de alta densidad es una resina rígida, resistente y fuerte, de color lechoso natural.

El HDPE tiene muchas aplicaciones, tanto solo como en acoplamiento a otros materiales.

Algunos ejemplos serían cables para telecomunicaciones, latas, muebles plásticos, bolsas, tapones de botellas, tejidos médicos, y mucho más

Es, con seguridad, el termoplástico con el que estamos más familiarizados en nuestro día a día, está presente en objetos tan cotidianos como botellas, envases, juguetes, cascos, envases de cosméticos y alimentos y topo tipo de objetos domésticos. De hecho, es el polímero sintético con un mayor volumen de producción en todo el mundo. Es inodoro, insípido y no tóxico.

NIVEL DE RECICLADO: FÁCIL

Botellas de detergente y de leche, envases de comida, cajas de almacenaje, juguetes, cubos, tiestos, muebles de jardín.

#PVC

Cloruro de polivinilo. Los diversos componentes de este material derivan del gas natural, del petróleo y del sodio. El PVC cuenta en su composición química con cloro, hidrógeno y carbono, por lo que es un material orgánico.

Una de las principales virtudes del PVC es que es un material muy versátil. De esta forma, puede ser tan rígido como una tubería industrial o tan flexible como una funda de plástico. Además, puede ser completamente transparente o adaptarse a cualquier color que queramos.

La parte negativa del PVC es que durante su elaboración se emiten varios gases nocivos para la salud y que son responsables del efecto invernadero.

NIVEL DE RECICLADO: MUY DIFÍCIL
Tarjetas de crédito, marcos de puertas y ventanas, canalones, tuberías, revestimiento de cables, piel sintética.

#PP

Polipropileno, se utiliza en una amplia variedad de aplicaciones, incluyendo embalajes de alimentos, textiles, juguetes, alfombras etc. Menos quebradizo que el #HDPE

  • Es un polímero de bajo coste con respecto a los beneficios.
  • Tiene una alta resistencia química a los disolventes.
  • Fácil de moldear, especialmente con calor.
  • Fácil de colorear.
  • Alta resistencia: Este tipo de plástico al someterlo a flexión o fatiga tiene una gran resistencia y no se fractura fácilmente.
  • Buena resistencia a temperaturas superiores a 15oC.

NIVEL DE RECICLADO: FACTIBLE
Tapones de botellas, pajitas, fiambreras, neveras portátiles, fibras de tejidos y de alfombras, lonas, pañales.

#PS

Es el cuarto plástico más consumido por detrás del polietileno, el polipropileno y el PVC y hay cuatro tipos: cristal, que es transparente, rígido y podemos encontrarlo en las cajas de los discos compactos; de alto impacto; extrusionado o extruido, que se suele emplear como aislante en costrucción; y expandido. A su versión expandida se la conoce también como poliespán, porexpán o corcho blanco. Lo podemos encontrar albergando hamburguesas compradas o bandejas de productos alimentarios frescos, también como aislante.

NIVEL DE RECICLADO: DIFÍCIL

Vasos térmicos, hueveras, bandejas de comida, relleno para embalaje, envases de yogur, perchas, aislantes.

En conclusión, estamos viendo los pros y contras del plástico y alternativas de reciclaje, pero, ¿qué hacemos con todo el plástico que a fin de cuentas hemos utilizado (y vamos a utilizar a pesar de todo)? Ya que está ahí ese plástico, al menos démosle otra vida útil.

Hay muchas maneras de hacerlo, en Textil In utilizamos tejidos de PET, SEAQUAL, etc, pero creemos fuertemente en la necesidad de utilizar tejidos que sean biodegradables y minimizar el uso del poliéster o fibras plásticas.

¿Y tú? Te invitamos a reflexionar y pensar unos minutos en cómo podrías bajar tu uso del plástico en casa, te aseguramos que es más fácil de lo que crees.

Fuentes:
https://www.ecoologic.com/reciclaje-de-pet
¿Cuál es la diferencia entre los plásticos PET, HDPE, PVC, PP, PS, PLA?
https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/tipos-plastico-segun-su-facilidad-reciclaje_12714/2
Usos y ventajas del HDPELas ventajas y desventajas de los plásticos: alternativas respetuosas con el medio ambiente

Tendencias otoño-invierno 2020/2021: estas son todas las que tienes que conocer

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Prendas, colores, bolsos, zapatos, accesorios, siluetas, detalles e inspiraciones. Estas son las tendencias de otoño-invierno 2020/2021 que triunfarán en los próximos meses

Las tendencias otoño-invierno 2020/2021 resumidas en 10 claves: de la prenda que define la estación –en las dos versiones que importan– a la inspiración cinéfila que parece haberse colado en un gran número de moodboards esta temporada, pasando por ese lugar de nuestra infancia al que nos hacen volver muchas de ellas o el leitmotiv de los próximos meses que se puede interpretar de maneras muy distintas. Pero también los detalles que importan –y que te harán replantearte el minimalismo de la pasada primavera–, el color que más triunfará contra todo pronóstico y todo lo que tienes que saber sobre zapatos, bolsos y demás accesorios. La temporada empieza aquí, con este resumen de las más importantes tendencias otoño-invierno 2020/2021.

La prenda: el vestido

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Uno destaca especialmente porque ha sido el más repetido en los desfiles del otoño y el otro por la enorme coincidencia entre dos grandes firmas. Hablamos, por un lado, del vestido de inspiración viuda negra y, por el otro, del diseño rojo de lentejuelas más buscado de la temporada. Dos prendas muy concretas que han hecho del vestido de cuello alto y manga larga la prenda más buscada de la estación.

Ya sea en tejido de terciopelo, como en BalenciagaFendi y Celine; de látex, como en Saint Laurent; satinado, como en Rochas o con abertura y bordados, como en Givenchylas siglas LBD del próximo otoño responden a otra denominación: long black dress. El vestido negro de la próxima estación alarga y amplía su silueta y se vuelve más discreto y modesto que nunca ocultando al máximo los centímetros de piel. Más de una docena de firmas corroboran que esta es la prenda del otoño.

Pero si alguien podía arrebatarle este título es, sin duda, el vestido rojo de lentejuelas con cuello alto y manga larga que hemos visto en Bottega Veneta y Valentino cuyo parecido es tan evidente que solo puede significar una cosa: tendencia a la vista. Un diseño que también ha estado presente en Saint Laurent, con lazada y grandes hombreras, y en Paco Rabanne, con paillettes XL que hacían las veces de escamas. Prescindiendo de las mangas pero haciendo hincapié en las lentejuelas rojas cabe destacar las versiones minimal de Christopher Kane y No. 21 o la de volantes y drapeados de Rodarte, que se inspira en el vestuario de Winona Ryder en la película Drácula de Francis Ford Coppola.

La inspiración: ‘Matrix’

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Si juntamos en un mismo espacio-tiempo los tejidos de látex vistos en Saint LaurentBalmain o Balenciaga con las chaquetas de piel y gabardinas hasta el suelo de firmas como ValentinoLoewe o Miu Miu, el resultado no podría ser otro que el vestuario de una superheroína de la noche: Trinity en Matrix (1999)Pantalones y tops de látex, un trench plastificado, gafas minimalistas y una actitud muy 90s hacen del personaje interpretado por Carrie-Anne Moss la perfecta musa dark del otoño-invierno. Sin duda, el lado menos romántico y sí más futurista de la tendencia goth que hemos visto sobre las pasarelas.

El detalle estrella: los apliques

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Si estabas cansada del minimalismo 90s de las anteriores temporadas, tranquila: la temporada de otoño viene cargada de apliques de diferente índole que harán las delicias de las más osadas. Las plumas en vestidos, blazers y abrigos –de Altuzarra a Chanel, pasando por Oscar de la RentaLoeweRochasDries Van NotenErdemGiambattista Valli o Givenchy–, los flecos de vocación artesanal, estilo años 20s o de carácter festivo –vistos en Bottega VenetaDiorPradaRodarte o Jil Sander– y los bordados de pedrería –en JW AndersonLanvinOscar de la Renta e Isabel Marant– desmienten por completo aquello de “menos es más”.

El lugar: la escuela

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Podríamos haber citado la campiña inglesa o cualquier entorno eclesiástico –muchas tendencias podrían englobarse en ambos universos– pero la escuela (o la universidad) también recoge un número significativo de las que importan esta temporada: de los estampados de cuadros en clave total look –vistos en Victoria BeckhamDries Van NotenChloéStella McCartneyMiu MiuDiorGucciMarc JacobsGivenchy y JW Anderson, aunque no siempre de inspiración colegial– a los uniformes escolares más literales de Preen by Thornton Bregazzi y Dior –que incluyen corbatas como Prada y Chanel–, pasando por la versión de la colegiala nerd de Gucci o la deportiva y universitaria, polo de rugby y jersey de cricket mediante, de Burberry. Las trencas de color gris de Max Mara, cuyo sempiterno camel cedió terreno al color neutro más buscado del otoño, también nos sitúan en el patio del colegio.

El color: el verde

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Del más versátil verde esmeralda –visto en los desfiles de GucciSies MarjanValentinoLongchampHermès o Emilia Wickstead– al inesperado verde rana –en Bottega VenetaChanelBurberry o JW Anderson–, pasando por el verde menta –LanvinPrabal GurungMarc JacobsVera WangLoewe o Tory Burch–: si algo nos ha quedado claro es que el color más buscado de la próxima temporada viene cargado de esperanza. Esta última variedad pastel, precisamente, viene a corroborar también una de las premoniciones más repetidas de los últimos años: ya en 2018, WGSN anunciaba que se convertiría en el millennial pink de 2020.

El leitmotiv: la protección

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Como si hubieran previsto la crisis de la COVID-19 y teniendo muy presentes las terribles consecuencias del cambio climático, muchas firmas parecen haber lanzado un mensaje de protección al universo aunque, eso sí, de diferente naturaleza. Mientras que los abrigos de pelo XL de Marine SerreDolce & GabbanaStella McCartney o Isabel Marant parecen hacer hincapié en las extremas temperaturas, las mangas y hombros superpoderosos, casi musculosos, de FendiRodarteLanvinJW AndersonMiu Miu o Prada hablan de defensa y empoderamiento. El gesto envolvente de ponerse una bufanda o manta alrededor del torso imitando el cálido gesto de una tarde de invierno en el sofá, visto en Jil SanderGivenchyMichael Kors Collection o Tod’s, pronostica otra corriente que no podría estar más en sintonía con los nuevos tiempos: cocooning o la tendencia creciente del individuo a refugiarse en su hogar.

La contradicción: los escotes

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

En todas las temporadas existe siempre una contradicción (o incluso varias) que enfrenta dos tendencias importantes. Mientras que la primavera pasada eran los años 70 vs. los 90, este otoño-invierno esa discordia se centrará en los escotes. Aunque el décolletage seguirá su ascenso imparable mediante amplias asimetrías y reveladores cut outs –las aberturas frontales y laterales serán clave los próximos meses–, también lo harán los vestidos de cuello alto y las modestas mucetas y esclavinas vistas en GivenchyJil Sander, Paco RabanneNina RicciBalmain o JW AndersonEnseñar o no enseñar en absoluto: esa es la cuestión.

El calzado: las botas

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Que las botas son el zapato del otoño es una obviedad pero esta temporada su importancia dentro de las tendencias en calzado es vital. Con permiso de los Mary Janes, de los kitten heels y de los diseños planos con punta afilada –tres regresos de inspiración retro–, el dominio de las botas y botines se multiplica la próxima estación gracias a la cantidad de versiones que triunfarán sobre el asfalto. A las combat boots de Valentino y a las Chelsea chunky boots de Stella McCartney, dos tendencias que llevan pisando fuerte desde el pasado otoño, se le unen las botas slouchy o arrugadas de Balmain, las de estilo ecuestre de Coach, las tipo mosquetero de Chanel, las over-the-knee de Saint Laurent o las de agua de Prada o Versace. Desde luego, hay donde elegir.

Los bolsos: del mini al maxi

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Entre los bolsos mini colgados al cuello vistos en Prada y los de tamaño maxi por los que han apostado firmas como Bottega Veneta, existen otras dos tendencias que podrían suponer un giro inesperado en nuestro armario de otoño. De un lado, los bolsos con cierre de boquilla e inspiración vintage vistos en firmas como Erdem o Miu Miu; de otro, los bolsos de borrego de DiorMichael Kors Collection o Dries Van Noten. Dos diseños de aires retro que, como los primeros, parecen representar las dos caras de una misma moneda.

Los accesorios: del ‘lady’ al ‘garçonne’

© Fotos: Gorunway.com/ Collage: Andrea Hernando (Condé Nast Creative Studio)

Dentro de la amalgama de tendencias que hay este otoño en lo que concierne a los accesorios, existen tres muy concretas que han destacado en los desfiles de la temporada. Por un lado, los eslabones: de Balmain a Saint Laurent, pasando por JW AndersonOff-WhiteNo. 21 o Alberta Ferretti, pocas firmas se han resistido a darle ese toque tan 80s no solo a sus joyas, sino también a los bolsos (y no hablamos únicamente del asa), a los cinturones e, incluso, a las sandalias. Por el otro, los guantes largos tipo ópera acompañando, en muchas ocasiones, a un vestido de noche de tirantes: Marc Jacobs –inspirándose en Jackie Kennedy–, ValentinoErdemRodarteSportmax o Sacai han recuperado este accesorio de noche de los 50 y 60. Y, para terminar, las corbatas en versiones de tul, como en Dior; de colores vibrantes, como en Prada; largas y muy finas, como en Chanel o anchas y de cuadros, de estilo college, como en Preen by Thornton Bregazzi¿Atrevidos? Sí, pero no imposibles.

FUENTE: VOGUE

Convertir materia prima en productos finales

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Las diferentes industrias están cada vez más concienciadas con la problemática ambiental. Ya es de conocimiento colectivo cómo el reciclaje y la reutilización de materiales ayuda a preservar nuestro ecosistema.

Mucho se conoce de métodos de implementación de reciclaje en botellas, bolsas, suelas de calzados etc.. pero debemos soñar en grande y ejecutar en concreto.

Es por todo esto que en Textil In implementamos esta filosofía hace muchísimos años, apoyando siempre al medio ambiente e investigando nuevas formas de realizar tejidos de manera sostenible. Como nuestro lema convertido en mantra “El tejido más sostenible es el que ya existe”

Hoy, con mucho orgullo, queremos mostraros este artículo que llamamos TIROL. Tras muchos años de investigación y esperas hemos logrado aplicar este tipo de material a la marroquinería.

Ahora sí, queremos ahondar un poco más y explicaros de dónde viene todo esto.

Primero, entendamos qué es una materia prima. El término “materia prima” se utiliza para indicar que el material está en un estado no procesado o procesado mínimamente, un producto primario, es un material básico que se utiliza para producir bienes, productos acabados, energía o materiales intermedios que son materia prima para futuros productos acabados.

El ciclo de los procesos de fabricación que convierten los materiales en piezas y productos comienza inmediatamente después de que las materias primas se extraen o se producen a partir de productos químicos básicos o sustancias naturales.

Los procesos utilizados para convertir las materias primas en productos acabados cumplen una o ambas funciones principales: en primer lugar, dan al material la forma deseada; en segundo lugar, alteran o mejoran las propiedades del material.

El TIROL es una hierba alpina justamente de Tirol, tiene un aroma natural y están cortadas a mano y procesadas con mucho amor y dedicación. Tienen un leve laminado (HPL) al que luego hemos añadido una base para darle más flexibilidad y poder adaptarlo a la marroquinería.

El proceso de investigación nunca se termina, es un estado cíclico donde debemos sumergirnos y buscar siempre alternativas, no solo para volverse más sostenible, sino más creativo, artístico y ofrecer diferencias dentro de un mundo donde la originalidad cotiza en bolsa.

12 bolsos grandes (en los que cabe todo) para la vuelta a la nueva normalidad laboral

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El fin de las vacaciones nos lleva de vuelta a la practicidad de los diseños XL

Formato XL

Con el comienzo de septiembre y la vuelta a las rutinas, en mayor o menor medida los mini bolsos de verano en los que apenas cabe el móvil se quedan atrás para abrir paso a la practicidad de los que nos permiten ir preparadas para cualquier situación. El bolso Sac Gabin (270 €) de Sézane es una opción ideal por sus grandes proporciones, pero sin dejar de ser ligero.

Sobriedad española

La firma de las hermanas Zubizarreta, Zubi Design, propone estos dos tamaños tote para guardar todo lo que necesites en tu día a día, desde el portátil hasta el neceser con tus imprescindibles de belleza. Liso y sencillo, es una apuesta perfeta para la vuelta al trabajo.

Con cremalleras

Perforado, con cremalleras y mucha capacidad para tus cosas, así es este modelo que lleva el nombre de Zadig&Voltaire (695 €). Para ser todavía más práctico, puede llevarse como bandolera o bolso de mano.

Logomanía

Si eres fan de la tendencia que rinde culto al logo, échale el ojo a este shopper de Guess (145 €). Sus largas asas te darán mucho juego, así como la pochette interna con cremallera para tener localizadas las cosas más pequeñas.

Acolchado

La tendencia de los bolsos ya no simplemente acolchados, sino directamente inflados, es una de las que no van a faltar este otoño. Mango sugiere este bolso (29,99 €) para subirnos a la ola.

Personalizable

Los bolsos de mint&rose, hechos a mano en la localidad gaditana de Ubrique, disponen de la opción de personalizarse con las iniciales deseadas, para ser (todavía más) únicos. Este modelo (199 €) cuenta con una estructura semi rígida para no perder nunca la forma.

Un clásico

Entre los modelos atemporales y prácticos, que nunca defraudan, se encuentra Le Pliage de Longchamp, ligero pero con la capacidad de contener carpetas de apuntes de camino a la universidad, el ordenador portátil camino a una reunión de trabajo o incluso lo necesario para una mini escapada. Está inspirado en el origami, por lo que puede plegarse hasta adoptar el tamaño de un libro de bolsillo.

De dos caras

El clásico shopper va un paso más allá de la mano de Lacoste y se hace reversible. Este modelo (109 €) combina elegancia y practicidad y cuenta también con una pochette extraíble incorporada. Es uno de esos bolsos que se convierten en imprescindibles del día a día.

En redondo

En forma de cubo y de piel graneada es la propuesta de Sandro Paris (295 €) para este septiembre. Los frunces, tipo limosnera, y el parche de Sandro le dan un toque diferente a este accesorio que se puede llevar tanto en la mano como en bandolera.

Tendencia ‘patchwork’

Para las que prefieran salirse un poco de los básicos convencionales, el bolso Jo de Nanushka (260 €) está inspirado en la silueta de las bolsas de la compra y diseñado en dos colores. Además de divertido y perfecto para el día a día es un modelo vegano.

Verde militar

Si eres fan del estilo army en otoño, este shopper de la colección Canyon de Bimba y Lola (235 €) en color verde te gustará. Su tamaño es el ideal para ayudarte a vencer el ajetreo de la vuelta al trabajo, y puede llevarse tanto por el asa de mano como al hombro. Además, la estructura es rígida para evitar que pierda la forma.

Modelo ejecutiva

La propuesta de Claudie Pierlot (295 €) es uno de esos bolsos que son para toda la vida. En formato maletín, rectangular y de mano, la sobriedad de este accesorio lo dota de una elegancia atemporal, apto para el día a día pero también con la posibilidad de reservarlo para ocasiones puntuales, como reuniones importantes.

FUENTE: VOGUE

Las microfibras de tus ‘jeans’ llegan hasta el Ártico

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Una investigación revela que un solo vaquero libera alrededor de 50.000 partículas diminutas de tela en cada ciclo de lavado.

El proyecto de un grupo de científicas de la Universidad de Toronto, en Canadá, dedicado a estudiar los efectos del plástico en la contaminación de los ríos y los mares, dio un giro inesperado cuando las investigadoras encontraron microfibras azules en todas las muestras de agua que estaban analizando. Resultaba extraño que en las aguas residuales de la ciudad, en los grandes lagos y hasta en los sedimentos del lejano océano Ártico hubiera millones de partículas diminutas y alargadas de color índigo que no eran parte de la naturaleza.

¿Cuál era la composición de estas microfibras artificiales?, ¿de dónde venían?, ¿cómo habían atravesado cientos de miles de kilómetros para llegar hasta las heladas aguas del polo norte? Las científicas no lo sabían con certeza, pero tenían una hipótesis: podían ser los restos de la tela de jean que casi la mitad de la población adulta del planeta usa a diario en pantalones, chaquetas o camisas, según aseguran en una investigación publicada esta semana en la revista Environmental Science & Technology Letters.

Miriam Diamond, profesora del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Toronto y una de las autoras del estudio, cuenta por videollamada cómo decidieron cambiar el rumbo de la primera investigación y hacer experimentos para comprobar si las microfibras azules que habían encontrado eran realmente restos de la tela de los vaqueros. Las investigadoras lavaron jeans de la marca Levi Strauss & Co de diferentes estilos, y después recogieron y analizaron el agua sucia que salía de las lavadoras. Utilizaron un ciclo de lavado de 25 minutos y una temperatura de 16 grados centígrados, condiciones medias de los hogares de Norteamérica. Diamond afirma que las propiedades de las microfibras halladas en el agua del lavado coincidieron en composición química y en morfología con las muestras encontradas en el medio ambiente. La hipótesis era correcta.

Las investigadoras entonces utilizaron una combinación de microscopía y espectroscopía para identificar y contar las microfibras. El denim o tela vaquera azul está compuesto de fibras de celulosa de algodón natural, procesadas con tinte índigo sintético y otros químicos que mejoran el rendimiento y la durabilidad. La mezclilla índigo representó el 23%, 12% y 20% de todas las microfibras halladas en sedimentos en los grandes lagos de Canadá, los lagos suburbanos poco profundos cerca de Toronto y en el archipiélago del Ártico canadiense, respectivamente.

“Concluimos que los blue jeans, la prenda más popular del mundo, son un indicador de hasta dónde puede llegar la huella ambiental del ser humano”, afirma Diamond. Las científicas también encontraron rastros del lavado de los vaqueros en la tráquea de peces arcoiris. “Creemos que lo mejor es reducir al máximo el lavado de los jeans”, dice Diamond. Su propuesta coincide con las declaraciones del Director General de Levi’s Strauss, Chip Bergh, quien en 2014 confesó que no había lavado sus vaqueros en un año. “Estos pantalones todavía no conocen una lavadora, eso bueno para el medio ambiente”. La idea de esa intervención se convirtió enEl manifiesto de los vaqueros sucios, un artículo que Bergh publicó en LinkedIn.

“Los blue jeans, la prenda más popular del mundo, son un indicador de hasta dónde puede llegar la huella ambiental del ser humano”

La investigación de las científicas canadienses, sin embargo, no revela cuáles son las consecuencias de la presencia de las microfibras de vaqueros encontradas en estos lugares. Celia Ojeda, directora de consumo de Greenpeace España, afirma que lo preocupante del estudio es que demuestra que estas microfibras ya hacen parte de la cadena trófica de los distintos ecosistemas. “El trabajo de las científicas confirma que el planeta no tiene fronteras; cuando creemos que algo no va a llegar a un sitio al que no hemos llegado los seres humanos como especie, pues estamos muy equivocados, los ecosistemas están conectados y se comunican entre sí”, afirma Ojeda.

Para la investigadora de Greenpeace, otro factor problemático es que las mixturas de los jeans pueden tener compuestos químicos que sean tóxicos para el medio ambiente. “No lo sabemos con certeza porque llevamos muy poco tiempo investigando, pero las microfibras pueden contener disruptores endocrinos que generen peligrosas reacciones en cadena”. Para Ojeda, lo más importante en el caso específico de los vaqueros es que las grandes cadenas comerciales “dejen de fabricar moda barata que explota mano de obra y que además contamina el medio ambiente y fabriquen ropa en menores cantidades y de mayor calidad”. Lo ideal, insiste, sería que “no tengamos que comprar cinco pantalones al año, sino un pantalón vaquero cada 5 años”.

Posible alternativas

Gabriela Pedranti, profesora del Instituto Europeo de Diseño y miembro de la Asociación Moda Sostenible de Barcelona, afirma que el estudio de la Universidad de Toronto es una razón más para cambiar el uso tradicional (compro, lavo, tiro) de los vaqueros, y mirar hacia marcas con certificados reales de sostenibilidad. Un ejemplo de esta transición ecológica es la empresa española Back to Eco, conformada por dos científicas: una bióloga y una ambientóloga, que se ha especializado en prendas sostenibles con tela de jean. “En Back to Eco se combinan los materiales reciclados con fibras de producción orgánica a las que se han aplicado los mínimos compuestos químicos y se evita a toda costa el uso de materiales que contengan poliéster u otros derivados de combustibles fósiles”, se lee en la página web del emprendimiento.

Para Pedranti otra posible solución es que la ciudadanía empiece a usar “bibliotecas” o servicios de suscripción de ropa en los que se reduce la contaminación de la industria textil. El Circular Closet SKFK es un proyecto de alquiler de ropa con un enfoque sostenible en el que las clientas tienen acceso a conjuntos diseñados por profesionales y los pueden alquilar durante un mes por un precio muy inferior al de venta. SKFK usa algodón orgánico y otros tejidos de bajo impacto, trabajan con residuos cero, comercio justo, embalaje biodegradable, transporte de baja emisión, energía renovable.

FUENTE: EL PAIS