Los looks nuevos de primavera-verano 2021 pueden estar ya en tu armario. Porque la novedad no siempre reside en las compras de temporada sino en los trucos que se apliquen para conseguir que esas prendas y accesorios que ya tienes respiren aires nuevos. Mezclar piezas que jamás hubieras imaginado llevar al unísono –especialmente cuando son de estéticas diametralmente opuestas–, cambiar un diseño típico por otro que no lo es tanto o aplicar ciertos juegos cromáticos para “complicar” un conjunto son algunos de los trucos que te permitirán seguir las tendencias sin tener que recurrir a nuevas adquisiciones.
De ahí que entre las prendas y accesorios que encontrarás en este manual de estilo haya viejos conocidos de la estación como los vestidos de flores que triunfan temporada tras temporada o las camisas masculinas. Pero también hay espacio para otras menos habituales como los shorts tipo boxers –una de las grandes novedades del momento–, los botines cowboy más típicos del otoño o esas faldas de lentejuelas que llevas tanto tiempo sin llevar por razones obvias.
De cómo darle un giro de 180 grados al típico look working girl a las muchas posibilidades de las prendas de vocación masculina, pasando por la fórmula del “más es más” que te devolverá las ganas de volver a jugar con la moda: esto y mucho más en estos 12 looks nuevos de primavera-verano 2021 con prendas de siempre.

Algo inesperado
Las prendas: una camisa blanca oversize, unas bermudas de piel y unas sandalias de tiras finas.
Lo nuevo: cambiar la consabida falda entubada por unas bermudas para restarle sobriedad al look y ganar en modernidad.
El resultado: el clásico look de oficina resulta menos típico y más relajado pero sin dejar de lado su elegancia y minimalismo característicos.
© Jonathan Daniel Pryce

Accesorios que lo cambian todo
Las prendas: un vestido largo de flores, unas daddy sandals y un bolso XL de color pastel.
Lo nuevo: llevar un vestido largo con un calzado todoterreno en vez de las típicas sandalias sofisticadas y un bolso que se sale de lo convencional tanto en su estilo como en su tamaño.
El resultado: sin tener que renunciar a llevar un vestido clásico, los accesorios de estética opuesta le aportan un giro de 180 grados.
© Jonathan Daniel Pryce

Una prenda imprevisible
Las prendas: una camisa satinada, unos pantalones cortos tipo boxer y un collar de perlas.
Lo nuevo: apostar por una prenda masculina e imprevisible –adiós, shorts vaqueros; hola, boxers masculinos– y combinarla además con piezas elegantes.
El resultado: un look fresco, cómodo y apetecible que se sale de lo establecido prescindiendo de las típicas prendas de verano.
© Jonathan Daniel Pryce

El toque final
Las prendas: un vestido de manga larga, unos pantalones del mismo color y unas sandalias minimal.
Lo nuevo: llevar un pantalón debajo de un vestido largo, un toque sutil –siempre que se haga en el mismo tono y tejido– pero muy de tendencia esta temporada.
El resultado: un look aparentemente discreto que necesita de una segunda mirada para entender dónde está la magia.
© Søren Jepsen / The Locals

Opuestos que se atraen
Las prendas: una camisa masculina, una falda de lentejuelas y un bolso baguette de aires vintage.
Lo nuevo: combinar dos prendas que parecían condenadas a no entenderse porque representan dos caras de una misma moneda –femenino vs. masculino; nocturno vs. diurno–.
El resultado: un look cuya esencia reside en que parece improvisado y que, además, funciona 24/7.
© Jonathan Daniel Pryce

El nuevo monocolor
Las prendas: un body de color verde olvida, una falda de piel a juego, unas sandalias verde rana y un clutch verde agua.
Lo nuevo: combinar prendas de la misma gama cromática pero en tonalidades muy diferentes entre sí poniendo en práctica el nuevo monocolor.
El resultado: un look discreto y monocromático que, sin embargo, no pasa desapercibido gracias a los accesorios que rompen con las combinaciones cromáticas típicas.
© Jonathan Daniel Pryce

Más es más
Las prendas: un blazer de color pastel, una camiseta estampada, una falda con animal print y un bolso de cuentas.
Lo nuevo: atreverse a combinar prendas tan llamativas en un mismo look sin hacer ningún tipo de concesiones al fondo de armario discreto.
El resultado: un look que desprende personalidad, que huye del minimalismo y que recupera nuestras ganas de jugar con la moda.
© Jonathan Daniel Pryce

Un giro 2000s
Las prendas: un body de tiro alto, un pantalón ancho de cintura baja y unas zapatillas.
Lo nuevo: combinar un body con un pantalón de cintura baja para dejar asomar centímetros de piel en un gesto de inspiración años 2000.
El resultado: un look sencillo pero muy atrevido que juega con las prendas y los trucos típicos de la década que es tendencia esta temporada.
© Jonathan Daniel Pryce

Adiós convencionalismos
Las prendas: un vaquero blanco, una camiseta blanca, una camisa de manga corta con flores estampadas y unas zapatillas de running.
Lo nuevo: recurrir al estampado más típico de la primavera-verano, las flores, con una prenda de inspiración masculina y combinándola con un calzado deportivo.
El resultado: un look que prescinde de las prendas típicas y rompe con los códigos más habituales de la estación sin dejar de ser muy fresco y primaveral.
© Søren Jepsen / The Locals

El vestido renovado
Las prendas: un vestido de flores con silueta wrap y unos botines cowboy.
Lo nuevo: combinar el típico vestido francés con un calzado que poco o nada tiene que ver con las clásicas alpargatas de cuña de esparto.
El resultado: un look de aires nuevos y un poco osado para las que están cansadas de sus vestidos florales de las anteriores temporadas pero no quieren deshacerse de ellos.
© Soren Jepsen

Un ‘double denim’ estival
Las prendas: una cazadora vaquera de color blanco, unos jeans del mismo color y un bralette negro.
Lo nuevo: poner en práctica el double denim pero con piezas vaqueras de color blanco y un sujetador a la vista para darle un giro más estival.
El resultado: un look total denim menos tradicional y, sobre todo, apto para temperaturas más altas.
© Søren Jepsen / The Locals

El grunge 3.0
Las prendas: una camiseta de manga larga, un vestido floral y unas zapatillas Converse con plataforma.
Lo nuevo: probar esta combinación de vestido con camiseta debajo, una mezcla típica de los años 90, en 2021.
El resultado: a pesar de parecer un look poco novedoso, rescatarlo en 2021 tiene todo el sentido del mundo porque el grunge también será tendencia el próximo otoño.
© Søren Jepsen / The Locals
FUENTE: VOGUE

Comments are closed